Terminó Campus Party, hmm… rico, no me gustó la quedada en Corferias: terrible la bañada, colas para todo (bañarse, comer, entrar, salir), mucha bulla por la noche (es decir de las 00:00 hrs en adelante), etc.. Luego llegué a Pereira y extravié el maletín, que durante toda una semana nunca dejé de cargar, a pesar de los dos o tres kilos que pesaba: pura tecnología ¿cuántas cosas creen que llevaba ahí?, pistas: filmé cada minuto de mi estadía en Campus y quienes me conocen saben lo que yo siempre cargo ahí. Y ahora me llega el primer cheque por AdSense a mi casa. Caramba, no sé si reír o llorar, como dice la canción: por cada risa hay diez lágrimas. No más comentarios, es decir… por ahora. Tengo que recuperarme de éstas emociones.

